• Viriliana

Lidiando con mi amigo: Pensamiento Negativo

Actualizado: ago 28


Photo by Emile Séguin


¿Habías escuchado de mi antes? ¿Me has pensado últimamente? o, ¿me has pensado toda tu vida?


Disculpa ha sido un poco rudo de mi parte no haberme presentado formalmente, soy Pensamiento Negativo, un placer.


Pasé por alto presentarme porque en general las personas no se preguntan mucho quien soy. Yo toco a su puerta, ellos abren, y como están ocupados me dejan pasar, me piden que tome asiento, y espere. Ellos no regresan, así que me acomodo y me instalo en la casa. De hecho, para mí esto es más fácil, aunque no lo creas soy tímido y no me gusta ser molestado.


Adoro vivir a mis anchas con todos mis hábitos. Para ser sincero poco tienen que ver con aspiraciones, talentos, creatividad. Soy más bien pesado, quejumbroso, gruñón, un humo gris.


Mi existencia es más bien trivial, podría tener un tesoro maravilloso oculto en mi interior, ¡ja! es una ironía, yo no creo en soserías. Para que molestarme, si al mundo no le interesa.


El mundo está lleno de enojo, quejas e inconformismos, entonces ¿para qué? Prefiero ser el menos que resta, ser apático y camuflarme. Tengo décadas, o más bien siglos viviendo así. No recuerdo quien era cuando nací. Quizás siendo un bebé pude ser optimista y creativo.


Mis sentimientos y pensamientos de asombro por la vida yacen enterrados bajo tierra con un epitafio que dice:


murieron ridiculizados por una voz interior autocomplaciente, o sea Yo.


Es difícil ignorarme, incluso yo no me puedo ignorar a mí mismo.


Lo acepto, soy obstinado hasta el tuétano, me parece más apropiado enterrar, que desenterrar. No recuerdo donde está el cementerio para desenterrar, y no tengo muchas ganas de hacerlo, para eso se necesita tiempo y valor. Yo no tengo esa clase de coraje.


Eso es cosa de valientes, o ¿qué? ¿Te parece muy divertido andar en un cementerio desenterrando sentimientos, aspiraciones, perspectivas, sueños, que ya tengo en el olvido? Esas originalidades se las dejo a mi yo de la niñez. Esto me pone la piel de gallina.


-Piel de gallina? Pregunta una voz


Pues ¡sí!, soy un gallina, me da miedo tener que desenterrar todos los impulsos optimistas que alguna vez tuve de niño. Por una u otra razón estos fueron desapareciendo, y parece que ya no puedo recuperarlos. Se han vuelto una lista infinita de temores.


Soy un curtido en todos los miedos admitidos. También soy muy antiguo, así que me siento más cómodo si la gente acepta lo que estoy pensando, y punto.


Créeme, prefiero: criticar, ridiculizar, ignorar, esconderme, avergonzarme, deprimirme, ser pesimista.

Esta conversación inició, un día en el que me percaté de mi inquilino, y me pregunté ¿este quién es? ¿Cuánto tiempo lleva aquí? Y ¿por qué está diciendo esas cosas de mí y de las personas?


Rápidamente supe que mi inquilino era mi amigo, llevaba tiempo largo e íntimo conmigo, habitando mi cabeza. Esto podrá sonar esquizofrénico, pero créanme no lo es. Si yo soy esquizofrénica, probablemente ustedes también.


Me di a la tarea entonces, de ponerle atención, de notarlo y convivir realmente con él. Resultó que mi amigo siempre hacia acto de presencia y tenía algo que decir, pero era repesadísimo, una mala vibra, se me tiraba en todo. En consecuencia, comenzamos nuestro tire y afloje, luego me di cuenta que a ningún lado estábamos llegando con nuestras peleas de:

“te vas de mi casa y vete a montar una ola a Hawái”

Así que tomé una decisión, no se trataba de él, se trataba de mi. Tuve que ponerlo a raya en su participación sobre mi vida y lo que yo pensaba.


Decidí no despojarlo del sitio que ya había ocupado en mi vida, pues no tardé en saber que mi amigo había crecido conmigo. Fuimos compañeros de juegos, cuando los adultos comenzaron a enseñarme qué es la vida. Él era un poco mayor que yo, convencido de tener una misión muy importante: hablar por mí, ayudarme a vivir, ya que yo solo balbuceaba.


Aunque aprecié su intención, poco a poco retomé mi espacio, y le hice saber que estaba lejos de ayudarme, que sería más útil para mi hablar por mí misma. Hacer frente a mis miedos, emociones, deseos, ser coherente con mi sentir, salir a buscar y concretar mis sueños. Vivir la vida, tener mi punto de vista.


También le recordé que todos vamos a terminar tarde o temprano bajo tierra, entonces ¿para qué matar toda nuestra vitalidad cuando estamos viviendo? ¿para qué enterrarnos antes de tiempo?


Tuvimos varias conversaciones francas, y aun las tenemos. Mi amigo sigue siendo mi amigo, pero no compartimos puntos de vista. Yo he decidido vivir de otra manera.


¿Estás preparado para lidiar con tu amigo: pensamiento negativo?

no te pierdas un nuevo post SUSCRIBETE

escritora

freelance

Para traducir o escribir artículos contáctame en virileidy@hotmail.com

CONTACTO Y Comentarios

Deja un comentario en redes sociales

  • Facebook - Círculo Negro
  • Pinterest - Círculo Negro
  • Twitter
  • Instagram

SUSCRIBETE A LAS NOVEDADES DE VIRILIANA POR CORREO