• Viriliana

Mi primer trabajo en Australia. Segunda parte

Actualizado: ago 28




Una regla de oro para llevar a cabo tus sueños y metas.


Hay un dicho que reza

“tener la casa ordenada, te ayuda a ordenar la cabeza”

Por lo visto hay varias culturas que le dan al oficio de limpiar un sentido de gran valor y suma importancia para el desarrollo personal . Yo también aprendí esto cuando comencé a trabajar limpiando una sinagoga en Australia.


Trabajo que ha sido la puerta de entrada a una gran limpieza interna, que me permitió entender una regla de oro para llevar a cabo sueños, proyectos o metas.

El recién impacto de mis pensamientos negativos sobre mis quehaceres de limpieza en el centro judío pronto se desvanecieron. Comencé a disfrutar de mi nuevo oficio, el cual me permitía estar en contacto con situaciones que nunca había vivido antes.


Mi nueva vida totalmente diferente a lo que estaba acostumbrada, eran tal cual un cambio de 360 grados: nuevo idioma, nuevo trabajo, nueva cultura, nuevos pensamientos, nuevas religiones.


Me permití pensar

“bueno y ¿por qué no? ¿Qué tiene de malo limpiar?”

Así que, empacaba mis audífonos y me iba sin más preocupaciones que, limpiar por 4 horas. Saludar, poner mis ojos de búho y encender mis neuronas para una aventura de: “excuse me, ¿could you repeat again?” Esta frase no puede faltar en tu repertorio de principiante con el idioma inglés.


Con todos estos cambios, vivía ligera de equipaje intelectual. No tenía que preocuparme por redactar informes, preparar talleres, hacer asesorías o intervenciones psicológicas. Todo lo que tenía que hacer era limpiar, relajarme y disfrutar 4 horas de aspirado, plumero y trapera.


Así que emplee la energía de mi recién adquirida libertad mental en lo que me apasionaba: aprender inglés. Empecé a escuchar música, noticias, series y Ted Talks. Me parchaba de lo lindo, limpiando y aprendiendo con audios que disfrutaba mucho.


Una cosa llevó a la otra, y de repente escuchando Ted Talks sobre el aprendizaje de un idioma y los viajes, llegué a mis temas preferidos de psicología: las emociones, los pensamientos, budismo, estoicismo.


Como no era una obligación devanarme la masa cerebral, para cumplir con responsabilidad intelectual mi trabajo, mi mente se volvió un espacio de calma, ella me repetía:

“tu tranqui, tu tranqui, todo esto es para ti, para tu vida, no hay afán”

Un día escuche un monje que decía como en el budismo se considera el oficio de la limpieza una forma de meditación. Un ejercicio espiritual que te conecta con tu mente y la atención consciente del presente en tu vida.


¡AH JA!, vaya que me han dicho, ¡BINGO!!! ¡Con razón tanta felicidad y tranquilidad! la que estaba sintiendo, después de haber dejado atrás toda la angustia y el popó mental que sentí cuando comencé.


Los beneficios aparecieron. Como me encontraba ante un trabajo en el que no era necesario pensar para otros, que era valorado, bien pago y trabajando menos horas al día. Pronto mi mente se tomó vacaciones, se volvió más ligera, creativa, tuvo más espacio para ser consciente de los pensamientos que me acompañaban a diario.


Dice la física que una habitación despejada de objetos, como un espacio vacío atrae más luz.


Mi mente liberada del peso de las responsabilidades intelectuales, y encaminada con audios que nutrían mis pensamientos, comenzó a tomar el control entre tanto ruido, y desorden que había. Ruido de viejos pensamientos, creencias y miedos.


Comencé a sentir mas aprecio, a poner atención en lo que realmente me hacía feliz, siendo más clara con mis necesidades, mis metas y los caminos posibles para alcanzarlas.


Tenemos una tendencia a acumular objetos, personas, e información. En este sentido, también acumulamos pensamientos, creencias y miedos. Es por esto, que cuando estamos solos muchas veces nos cuesta escucharnos a nosotros mismos y saber realmente qué queremos o necesitamos.


Mantenemos por años creencias y miedos que nos restan espacio, que se acumulan como polvo y mugre. Nos volvemos personas descuidadas con nosotros mismos.


Así que pienso que la segunda cosa que no te han dicho, es que en el oficio de trabajar limpiando en Australia, puedes tener el tiempo suficiente para despejar tu mente, o enfocarla en eso que realmente es importante y cómo lo queremos alcanzar. Puede haber una oportunidad para una limpieza interna y aprender


una regla de oro para la vida:


Hay que volver la mirada a nosotros mismos, a nuestros pensamientos, enterarnos que piensan ellos, que están diciendo de nosotros y de la vida. En esta medida tendremos la claridad para definir qué es lo que queremos y cómo podemos encaminarnos a alcanzar nuestras metas.


Lo que lees aquí es mi experiencia personal. Si te resultó útil este artículo, te invito a que lo compartas con otras personas.


¡Gracias por leerme!


See you pronto Evribady!


no te pierdas un nuevo post SUSCRIBETE

escritora

freelance

Para traducir o escribir artículos contáctame en virileidy@hotmail.com

CONTACTO Y Comentarios

Deja un comentario en redes sociales

  • Facebook - Círculo Negro
  • Pinterest - Círculo Negro
  • Twitter
  • Instagram

SUSCRIBETE A LAS NOVEDADES DE VIRILIANA POR CORREO